El programa Sensibilización para prevenir los mensajes de odio y favorecer discursos inclusivos, impulsado por Columbares, ha cerrado el año 2025 consolidándose como una iniciativa clave en la lucha contra la discriminación y los discursos de odio en la Vega Baja y la Comunitat Valenciana. El proyecto, desarrollado entre enero y diciembre de 2025, ha combinado acciones comunitarias, campañas digitales, formación especializada y una estrategia de comunicación continua, logrando un impacto muy superior al inicialmente previsto y sentando las bases para su continuidad en 2026.
Uno de los pilares del programa han sido los eventos dinámicos comunitarios, concebidos como espacios abiertos de participación y reflexión colectiva. A través del arte urbano y, en concreto, de talleres de pintura mural comunitaria, se ha promovido un mensaje positivo y visual en favor de la diversidad, la igualdad de trato y la convivencia. Estas acciones se desarrollaron en dos citas destacadas: por un lado, el 27 de julio en Rojales, con motivo del Día del Orgullo LGTBI. Además, el 21 de septiembre participamos en la 6ª Jornada de Participación Intercultural de Rafal. En conjunto, participaron 437 personas, muy por encima de las 120 inicialmente previstas, convirtiendo los murales en elementos permanentes de sensibilización en el espacio público.
Otro componente esencial ha sido la formación dirigida a colectivos de la diversidad, especialmente personas migrantes y mujeres en situación de mayor vulnerabilidad. A través de talleres participativos, se han trabajado herramientas para identificar, denunciar y hacer frente a situaciones de discriminación. Además, se trabajó la construcción de contra-narrativas frente a estereotipos y prejuicios, fortaleciendo el empoderamiento individual y colectivo.
Herramientas digitales para prevenir el odio
Paralelamente, el proyecto ha puesto el foco en los entornos digitales, donde una parte importante de los mensajes de odio se reproduce de forma cotidiana. Para ello, se diseñó una campaña de sensibilización online basada en dos vídeos —en castellano y valenciano— que recrean situaciones reales de discriminación en grupos cerrados de mensajería. La narrativa pone en valor la importancia de no permanecer en silencio y de intervenir de manera activa frente al odio. Gracias a una estrategia de difusión orgánica y promoción pagada, la campaña alcanzó a 5.895 personas, superando ampliamente el objetivo inicial de 500 reproducciones. Por otro lado, la página web del proyecto ha funcionado como eje central de comunicación y transparencia. A lo largo de 2025 se publicaron 12 noticias que documentan el desarrollo de las actividades, los recursos generados y la participación ciudadana. Esto ha permitido prolongar el impacto del proyecto más allá de las acciones presenciales y facilitando su replicabilidad en otros contextos sociales y educativos.
El balance final del programa es altamente positivo, tanto en términos cuantitativos como cualitativos. Los resultados obtenidos refuerzan la necesidad de seguir trabajando de manera continuada en la prevención del odio y la promoción de discursos inclusivos. En este sentido, en 2026 continuaremos con las mismas líneas de actuación, consolidando una estrategia sostenida en el tiempo que contribuya a construir una sociedad más justa, diversa y cohesionada .
Cabe destacar que este proyecto cuenta con el financiamiento de la Vicepresidencia Primera y la Conselleria de Servicios Sociales, Igualdad y Vivienda de la Generalitat Valenciana.

